La Xunta ha anunciado este jueves que mejorará las condiciones de seguridad del Corredor de O Morrazo para evitar los continuos accidentes. El conselleiro, Agustín Hernández, ha explicado que se instalará un muro de hormigón para separar los carriles y balizas de plástico con el fin de que no se produzcan invasiones de carril en el sentido contrario.
La barrera fija estará presente en los tramos que cumplan dos condiciones: por un lado, que haya ancho suficiente en su calzada y, por otro, que los tramos posibiliten desviar el tráfico en labores de emergencia en caso de averías, y accidentes, para evitar un posible colapso en la vía.
En los lugares, donde el ancho del vial no tenga espacio suficiente, la Xunta colocará balizas de plástico cilíndricas cada cincuenta metros. Estas medidas marcarán de forma clara la carretera y tratarán de evitar colisiones frontales.