Regresar del Santiago Bernabéu con una derrota por dos goles a cero no es un mal resultado, aunque el Celta había ido al feudo del Real Madrid para luchar por los puntos. Pese a todo, el Celta pasa página y piensa ya en el derby de este sábado. Un choque de máxima tensión ante un rival directo en la lucha por la permanencia en un año especialmente difícil para ambos equipos, que se estrenan en máxima categoría.




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